salchicha-1000x600¿Debemos dejar de comer carne?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho saltar las alarmas al declarar la carne procesada como un alimento cancerígeno e incluirla en el grupo de sustancias peligrosas para la salud, al mismo nivel que el tabaco.

A pesar de que ya tenemos asumido el apelativo, “comida basura” para salchichas, hamburguesas y bacon, es la primera vez que se relaciona a la carne procesada con el cáncer. Son palabras mayores y por tanto, se ha convertido en una noticia que está a la orden del día. La OMS también indica que la carne roja en consumos muy elevados, probablemente también puede producir cáncer. En conclusión y sin ninguna duda, la carne procesada es cancerígena y la roja puede serlo.

La polémica está servida, los productores de este tipo de carne, defienden su producto y afirman que en el desarrollo de esta enfermedad intervienen muchos factores, no sólo el mero hecho de consumir estos productos.

Para que podamos entender mejor el informe de la OMS, conviene tener en cuenta las siguientes preguntas que todos nos hacemos al respecto:

¿Por carne procesada se entiende también embutido?
La OMS lo deja claro en el informe: “La carne procesada se refiere a la carne que ha sido transformada a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado u otros procesos para mejorar su sabor y conservación”.por ejemplo: salchichascarne en conservajamón,cecinacarne secacarne en lata y preparaciones a base de carne. Pero seguíamos sin tenerlo claro. ¿Esa clasificación también incluye la carne picada y todo tipo de embutidos? “Sí, ya que la mayoría de ellos son de vaca o cerdo y este grupo incluye también embutidos hechos con sangre, carne picada de ave o vísceras”, nos explica Itziar Digón, Psiconutricionista del Centro de Belleza Integral Tacha. “Afecta a todos los embutidos ya que son productos a los que se les ha añadido sal, grasas saturadas y aditivos para evitar la contaminación y aumentar la durabilidad del producto inicial”, añade la experta. Agustín Molins, médico estético miembro de Top Doctors y creador en España de la dieta proteinada, añade otro dato importante. “El embutido se considera carne procesada, al igual que el lomo de caña y el jamón. En general, todo lo que no sea carne fresca”.

¿Qué es lo que convierte en peligrosa la carne procesada?
“Las carnes procesadas depositan nitritos en nuestras células del intestino y éstos son responsables de errores en el ADN de las células que pueden evolucionar hacia células cancerígenas”, explica Molins, que insiste en que los conservantes, estabilizantes, colorantes e incrementadores del sabor se ven involucrados en esos procesos. “Su peligrosidad radica en la combinación de varias cosas. Los procesos tecnológicos a los que se ven sometidos estos productos, como procesarlas a altas temperaturas; aumentar su contenido de otros nutrientes como sal y grasas relacionadas con enfermedades coronarias, o la utilización de aditivos químicos (nitrosaminas) de los que no se conocen las consecuencias de su ingesta a largo plazo”, añade la experta de Tacha.

Y la carne roja, ¿ha dejado de ser importante en nuestra dieta?
No. Lo afirma la OMS en su estudio –“Se sabe que comer carne roja tiene beneficios para la salud”– y lo confirma Itziar Digón. “La carne roja nos aporta muchos beneficios que debemos tener en cuenta. En este sentido es importante concienciar a la población de comprar productos de máxima calidad, es decir, es mejor comer carne roja menos veces, pero cuando la comas sea la mejor. La recomendación es que no debemos comer carne roja más de dos días a la semana”, explica. Y es que, tal y como se afirma en el informe, la evidencia de que la carne roja (o, lo que es lo mismo, ternera, res, cordero, cerdo, caballo y cabra) causa cáncer no es tan fuerte. De hecho, tal y como recuerda Molins, la carne roja ha sido incluida en el grupo 2A, el mismo en el que también se incluye el hecho de trabajar por turnos cambiantes como causa de cáncer. “Eso significa que la evidencia es probable, pero no de afirmación categórica como en el caso de las carnes procesadas”, añade.

¿Es motivo de alarma social este informe?
No debería serlo porque, tal y como nos explica Digón, “Por suerte, cada vez es más la información nutricional y alimentaria que nos llega a los consumidores. Tanto para bien como para mal. Esta transparencia es algo que llevábamos tiempo reclamando y por eso debemos comportarnos como consumidores responsables sin dejarnos llevar por la alarma social”. Y respecto al ‘y ahora, ¿qué comemos? el experto de Top Doctors lo tiene claro. “Elabore su dieta priorizando alimentos vegetales, frutas, legumbres, aves y pescados, frutos secos y algún lácteo. Puede comer carne roja 2 o 3 veces por semana en una cantidad aproximada de unos 500 gramos, evitando en lo posible las carnes procesadas. Y si quiere comer una hamburguesa saludable, solicite a su carnicero que la prepare en su presencia, picando la carne y salpimentándola al momento, sin conservantes ni apelmazantes”.

A pesar de que este informe a causado una alarma social muy importante, debemos ser conscientes de nuestra alimentación e incorporar a nuestra dieta la comida sana a base de cereales, pescado, frutas y verduras, pollo y claro que sí carne roja, no tomándola más de dos o tres veces por semana. Todos los alimentos en su justa medida son buenos y aportan vitaminas y nutrientes a nuestro organismo.

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Fuente: Revista Vogue España